
Serena y fiel,
arrastra oculta esta marea de diciembre
el perfume dulzón de la Navidad.
Unas fechas ancladas
en un fondo de profunda
nostalgia y regreso,
de cristales nublados al atardecer
por los rostros y sueños
que escaparon al aliento y al destino.
Frente a ellos
la fe en los días presentes,
el futuro pendiente,
la vida en espera.
la vida en espera.
Un tiempo,
sin duda,
en el que todo parece haberse construido
a escala más humana.
Antonio Sánchez Olivier
1 comentario:
Felices fiestas!!!!Aunque cada año me dan más pereza,es cierto que se tiñe todo de cierta alegría... encuentros con gente que normalmente están lejos, huecos para cercanos-lejanos..... Me gusta el cambio de letra, más tumbada, je,je,je.
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