viernes, 9 de mayo de 2008

La Lengua del Pesimista



270.00 Sentencias pendientes de Ejecución, corrupción urbanística y masacre ecológica de costas y montes, telediarios que narran la muerte del ser humano y la contaminación del suelo. Sólo uno de cada tres licenciados en este país ejerce un puesto de su cualificación, la mala educación, la carencia de civismo, el humo, los miles de coches y sus cláxons sincronizados, la ansiedad, la falta de medios, el aumento del crimen organizado, la inmigración incontrolada y su propia denigración, los salarios míseros (que no mínimos)...viviendas inaccesibles, cultura de la propiedad, falsa creencia del derecho a la felicidad con carácter de perpetuidad, el escupir, la banda de hijos de puta y de necios que mueven los hilos, el transporte público a primera hora y mi rol de hormiga aplastada contra la puerta del vagón, la debilidad del sexo, la fuerza de la carne, el odio, la incapacidad de satisfacción propia, el cansancio, la brevedad de los sueños, la ausencia de referentes, la ignorancia, la wii frente Stendhal, los deseos nunca confesados, la frustración.A veces me da por asomarme al mundo y poner en palabras lo que mis ojos contemplan.
*
Entonces sólo hay una palabra que logra reconfortarme con espíritu de futuro: Exilio.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Deja de darte caña...

ESE dijo...

Huye tan fuerte como el viento. No es que te des caña, es que a veces hay que joderse con el realismo de esta nuestra sociedad opresiva y patética que nos impide crecer y nos hace lamentarnos a cada paso de lo que no tenemos por la ineptitud ajena. Si es que lógico plantearse ese exilio hasta el infinito y más allá...

Pero sí, para la próxima que sean las visiones, surrealistas o no, del optimista... Suerte bandolero!!!

Bardamu dijo...

Anda, anda, no llores tanto. No hay salida a otro país, el exilio es interno. O no habrá resultados.

Malena dijo...

¿A qué atribuimos las cosas que pasan? Quedarse en cuanto lo externo me afecta y determina es demasiado poco alentador, poca perspectiva de cambio, de sosiego, de esperar que un mundo feliz nos rodee entre sus brazos, así como venido de la nada. Un tio como tú, con semejante "botiquín" tiene los instrumentos para construir su micromundo feliz. Y sí, está dentro de tí.

Anónimo dijo...

Recojo todo lo arriba comentado... Cuando logres la tranquilidad interna, el entorno y sus problemas serán lo de menos.

Eso sí, espero que no pierdas ni una pizca de "arte", y que tus escritos sean tan buenos como acostumbran a ser...